Entrevista a Elena de Eurekilla.

Que mejor día que hoy día mundial de la diabetes para compartir con vosotros la entrevista que Elena del Blog Eurekilla ha contestado para Healthypersonaltraining.

logoeurekilla

Aunque la conocemos por Eurekilla se llama  Elena y tiene 32 años. Nació en Madrid viviendo a unos 13  a unos 13 kilómetros de la capital española, en su barrio de siempre.

De familia numerosa con 2 hermanos y una hermana melliza y ahora con sus 3 sobrinos, los considera  un pilar fundamental. También su  pareja  merece un reconocimiento por todo lo que viven día a día.

Considera que tiene muy buenos amigos desde la infancia y le encanta conocer gente nueva.

Estudió un ciclo de grado superior en Educación Infantil, se diplomó en Magisterio de Educación Primaria y posteriormente se ha licenciado en Psicopedagogía.

Ha trabajado en diferentes proyectos educativos, coordinando algunos durante varios cursos escolares pero con la llegada de la crisis, estuvo en paro los últimos 2 años. Ahora no trabaja en el ámbito educativo y nos reconoce que echa de menos el trabajo en equipo, el contacto con las familias y sobre todo trabajar por y para los niños.

En 2001, pasadas las navidades, debutó con diabetes tipo 1, sólo tenía 17 años y aquello -afirma-  cambio su vida, pero no tanto.

Eurekilla2015

Muchas gracias Elena por compartir con nosotros tu experiencia con esta entrevista.

  1. Eres diabética tipo I, aunque podemos encontrar información sobre esa enfermedad, ¿nos puedes decir con tus palabras en qué consiste?

La diabetes mellitus tipo 1 es una enfermedad autoinmune y metabólica, en la que el páncreas no es capaz de generar la hormona insulina, necesaria para metabolizar la glucosa en sangre. Esto es debido a que las células beta del páncreas, son destruidas por nuestro propio organismo y las personas que tenemos diabetes, ante la falta de insulina, acumulamos mayor cantidad de glucosa en sangre.

La insulina es como una llave que abre la cerradura de las puertas de las células del cuerpo para que la glucosa (azúcar en la sangre) pueda entrar y sea utilizada como energía.  Si la glucosa no puede entrar en las células, se acumula en la sangre. Además, cuando los niveles de azúcar alcanzan cierto nivel, los riñones tratan de eliminarla por medio de la orina, por lo que se necesitará orinar con más frecuencia y se beberán líquidos constantemente, para evitar la deshidratación. Esto provoca cansancio, sed y hambre. El cuerpo empezará a formar energía de un azúcar complejo llamado glucógeno, que se almacena en el hígado y músculos. El hígado convierte el glucógeno en glucosa y lo libera en el torrente sanguíneo cuando se está en estrés o cuando se tiene mucha hambre. Cuando la insulina está presente, los músculos pueden utilizar el glucógeno como energía sin tener que liberarlo al torrente sanguíneo.

La diabetes mellitus tipo 1, se conoce también como diabetes insulinodependiente, pues inyectarnos insulina a diario, es primordial para mantener glucemias en rangos óptimos y garantizar nuestra calidad de vida, tanto a corto como a largo plazo.

  1. ¿Cuándo te diagnosticaron la diabetes y qué supuso para ti la noticia? ¿Tuviste algún síntoma especial que te hiciera sospechar y acudir a un especialista?

El 10 de enero de 2001, con 17 años, supuso un antes y un después para mí y las personas que me rodeaban.

Durante varios meses, padecí diversos síntomas propios de la diabetes, pero ninguno de ellos me alarmó tanto como para acudir a un especialista (en mi familia no hay ningún familiar con diabetes y ni se nos pasó por la cabeza).

Pasaron la primavera y el verano del año 2000 y yo hacía una vida normal (iba al instituto, salía los fines de semana a bailar con mis amigos, hacíamos excursiones, iba a la piscina, practicaba de vez en cuando senderismo…). Siempre había comido raciones generosas y alimentos muy variados y aunque bebía abundantemente, lo achacaba al calor veraniego. Sin embargo, nada me saciaba, comía a escondidas y cada 2 o 3 horas, sentía mucha hambre y sed, así como ganas de orinar. Aquello empezó a complicarse: en los recreos pasábamos por una tienda y me compraba bolsas de aperitivos, refrescos azucarados, bollos y hasta bocadillos de media barra de pan (sí, todo eso de una tacada). Si merendaba en casa de algún amigo, me comía mínimo un paquete de galletas y como me daba vergüenza decir que seguía teniendo hambre, me iba a casa a seguir comiendo o iba a alguna tienda a por un bollo. Cuando cenaba, no me bastaba con unas verduras, una ración de pan, un filete y un yogur. Me preparaba tortillas de patata con 2 huevos y más de media barra de pan casi a diario y de postre comía todo lo que pillaba.

Las navidades fueron complicadas y empecé a notar picores y dolores que hacían muy incómodo que pudiera andar. La madrugada del 10 de enero del año 2000 desperté a toda mi familia llorando desesperada porque sentía que algo iba realmente mal. No podía soportar el dolor, hacía días que no podía casi andar y no paraba de comer, beber y orinar. Pasadas las 04:00 a.m., se confirmó que aquel picor y dolor insoportables se debían a la Candida albicans, un tipo común de hongo, que a menudo se encuentra en pequeñas cantidades en la vagina, la boca, el tubo digestivo y en la piel. La mayoría de las veces, no ocasiona infección ni síntomas. La cándida y muchos otros microorganismos se mantienen mutuamente en equilibrio, pero tomar antibióticos o la diabetes, pueden causar candidiasis. Lejos de tratarse de una infección sin más, nos dieron la noticia: “Elena padece diabetes tipo 1 y ha debutado con una enfermedad crónica, para la que deberá suministrarse insulina a diario, varias veces al día, seguir una dieta equilibrada, restringiendo algunos alimentos, llevar una vida saludable, practicar deporte y acudir a revisiones médicas periódicas el resto de su vida”.

  1. ¿En qué ha influido ser diabética en tu día a día? (modificaste el peso, rutinas de alimentación, entrenamiento…)

Nunca he considerado que tengo una enfermedad, la he aceptado, pero no la comparto de ese modo y quizá eso me ha ayudado mucho. Igual que hay personas que necesitan gafas para leer, yo necesito la insulina para poder comer de todo.

Mi vida, los primeros meses tras el diagnóstico de la diabetes tipo 1, fue bastante difícil, sobre todo para mi familia, mi pareja (con la que compartí casi 9 años de mi vida tras aquello) y amigos (a veces les miraba y sentía su compasión y tristeza y eso me desanimaba mucho). Mi madre me preparaba la comida con mucho esmero e intentaba adaptar todo para que no me sintiera diferente, pero si hay algo que debo agradecer a mi familia es que siempre hemos comido de todo y a mí me encanta comer y probar alimentos nuevos gracias a eso. Yo no quería asumir que mi vida cambiaría y mi familia se sentía culpable y devastada por mi nueva condición. Creo que le costó más aceptarlo al resto que a mí. Yo seguía siendo yo, pero a partir de entonces le habían dado un nombre a lo que me pasaba y me habían dado las herramientas necesarias para seguir adelante. Tenía diabetes, pero a mi lado había personas maravillosas, se abría un mundo nuevo de conocimientos, oportunidades para mejorar mi calidad de vida y conocer gente nueva; en la asociación de diabéticos a la que me apunté poco tiempo después, sentí que conforme pasaron los meses, reforzaba mis hábitos de vida saludables, me volvía más humana y tenía una empatía que hasta entonces no había desarrollado.

Recuerdo que mi mayor miedo fue que no pudiera comer pan (¡me encanta!) y no el tener que usar insulina, ni hacerme pruebas de glucemia en los dedos al menos 5 veces al día.

Así que mi vida, siguió siendo la misma o incluso más completa.

  1. Parece que la diabetes es una patología conocida y aceptada ¿es eso cierto o te encuentras a veces en situaciones en que no son o no han sido fáciles por desconocimiento?

Durante estos 15 años jamás había sentido que la diabetes no fuera una enfermedad aceptada en mi entorno más cercano. Puede que llevarlo con tanto positivismo, no haber tenido nunca reparo en compartirlo con los demás y haber sido muy constante en el tratamiento y cuidado de mi enfermedad haya influido. Sin embargo, desde que Eurekilla salió a la luz con el blog y diferentes cuentas (Facebook, Twitter, Instagram…) he visto que muchas personas aún no tienen claro qué es la diabetes y muchos nos sentimos etiquetados y sufrimos comentarios no deseados, que suelen estar asociados a la falta de conocimiento de esta enfermedad.

Lo peor que me ha pasado ocurrió hace sólo un mes, en mi nuevo puesto de trabajo, (ya hablaré más a fondo sobre el tema) pues uno de mis encargados me recriminó no contar que tengo diabetes tipo 1 en la entrevista de trabajo. Y si estás leyendo esto y crees que debí decirlo, la respuesta es NO. Una persona no tiene que hablar de su vida personal en una entrevista y mucho menos de una enfermedad que para nada, impide desarrollar sus funciones dentro de una empresa (obviamente depende del tipo de trabajo, pero por lo general, en España se respetan los tiempos de descanso y la mayoría de los trabajadores, realizamos actividades compatibles con la diabetes, en este caso).

  1. Escribes en tu blog, ¿es un modo de que se llegue a conocer más este tipo de patología?

Creo que escribir en un blog y en mi caso, ser activa en diversas redes sociales, es un modo increíble de transmitir normalidad y fuerza a muchas personas que se sienten perdidas cuando les diagnostican diabetes a ellos o a sus seres queridos. Además, es una oportunidad de mejorar día a día, de aprender, de compartir y de conocer gente maravillosa de cualquier parte del mundo (y no necesariamente tienen que tener diabetes).

  1. ¿Consideras que llevas un estilo de vida saludable?

Nunca he fumado, hace muchos años que no bebo ni una copa los fines de semana, como variado y equilibrado (algunos días me doy mis caprichos), cocino casi a diario y aunque el deporte es mi punto débil, procuro hacer algo semanalmente. Por puesto, jamás he dejado de suministrarme insulina y mis últimos informes médicos son excelentes.

  1. Descríbenos un día en tu vida: cuántas horas duermes, si realizas algún tipo de ejercicio físico o deporte, si planificas tus compras y los menús, etc.

Duermo unas 7 horas diarias.

Llevo 3 cursos, practicando natación 2 veces por semana. Anteriormente, hice patinaje un tiempo y lo que más me ha gustado hacer desde que era pequeña, es viajar y practicar senderismo, aunque no lo haga a menudo.

Mi zona favorita del supermercado y de los mercados de barrio, es la frutería y nunca faltan verduras en mi nevera. Procuro no comprar demasiados productos procesados y cocinar a diario recetas caseras y familiares. Por supuesto, compro la mayor parte de postres sin azúcares añadidos y la bollería, así como las salsas, no abundan en mi alimentación. Mis menús son muy diversos y nunca faltan hidratos de carbono en las 5 comidas que realizo al día. 

  1. Si entrenas, ¿cuánto tiempo llevas haciéndolo? ¿Cuál es tu plan de entrenamiento semanal?

Actualmente practico natación 2 veces por semana. Mis hermanos me apuntaron al gimnasio, pero fui sólo 2 veces. Prefiero pasear y realizar deportes del tipo: yincanas, senderismo, natación, patinaje.

  1. ¿Te resulta difícil realizar estas actividades? ¿Cómo las adaptas a tu enfermedad?

Cuando hago natación reduzco la dosis de insulina o como más cantidad de hidratos de carbono. Hace un año decidí aprender a comer bien por raciones de hidratos de carbono, así que compré una balanza electrónica y comencé a pesar muchos alimentos. Ha sido un acierto y una gran satisfacción a distintos niveles. Normalmente como 2 raciones de hidratos de carbono antes de practicar natación, que equivalen a 1 plátano, 2 mandarinas, 1 manzana y 1 vaso de leche.

  1. ¿Por qué crees que la gente no realiza ejercicio físico?

 Una de las principales razones por las que creo que las personas no realizamos deporte es la falta de motivación y de recompensas a corto plazo. No veo razonable que se diga que es por falta de tiempo, más bien es falta de organización porque no nos apetece lo suficiente. Ocurre lo mismo con la comida, ya que se tiende a decir que no se come sano por falta de horas al día. Si una persona con sobrepreso quiere perder esos kilos de más, recurrirá a dietas milagrosas en las que se verán efectos rápido (aunque el proceso a seguir y el posterior efecto rebote sea nefasto para la salud). Cambiar de hábitos conlleva un esfuerzo y una constancia a la que no siempre estamos dispuestos.

  1. Si tuvieses que elegir ¿correcta alimentación o ejercicio físico?

Equilibrio entre ambas. “La virtud está en el término medio” (Aristóteles).

  1. ¿Qué cualidades crees que deber tener un entrenador para motivar a sus clientes?

 Si no sirves de ejemplo, no puedes exigir ni motivar a nadie. Si te crees perfecto, mucho menos. Lo primordial es trabajar duro, ser consecuente con tus actos, amar tu trabajo y aprender de los errores. Se debe anteponer la salud de las personas al dinero y sobre todo, ofrecer las herramientas necesarias a los clientes, para que aprendan y mejoren día a día, con un apoyo y seguimiento profesional y continuado, donde se vea la evolución y el progreso, aunque eso conlleve mucho tiempo.

La cualidad que más valoro: la capacidad de alguien para trabajar en equipo y ser capaz de transmitir lo mejor sin exigir, sino recomendar. Nadie es perfecto, vivimos en sociedad y necesitamos de otros. Esa es la mejor motivación para retarse a ser la mejor versión de uno mismo, por ti y por los demás.

 

  1. ¿Quién o qué te motiva a ti?

 

No podría citar a todas las personas que he conocido y sigo conociendo que hacen que me esfuerce a diario por ser mejor persona y cuidar mi salud de la forma en la que lo hago. Pero sí puedo decir qué me motiva y es sentir que estoy viva, que lucho por mantener controlada mi diabetes y gano muchas más batallas de las que nunca pude imaginar.

  1. ¿Cuál crees que es el mito más absurdo que gira en torno al deporte y la nutrición para un diabético?

Hay tantos mitos, que sería interminable, así que pondré sólo algunos:

  • Debemos comer alimentos especiales para “diabéticos”. Lo importante es comer de todo, equilibradamente y no abusar de productos procesados ni con azúcares añadidos.
  • No podemos comer dulce. Por favor, claro que podemos, para eso tenernos la suerte de poder administrarnos insulina, otra cosa es que debamos comerlo diariamente, pero ¿es que es sano que el resto de mortales lo haga?
  • Si tienes diabetes, estás enfermo frecuentemente. Tengo una enfermedad, diabetes tipo 1, puede que esto haga que mis defensas estén a veces más bajas y me cueste recuperarme un poquito más, pero todos conocemos personas que están constantemente enfermas, porque no se cuidan lo más mínimo y no tienen diabetes.
  • Acabarán amputándonos las piernas. Hace ya muchos años que gracias a la educación diabetológica, es una de las complicaciones menos frecuentes de la diabetes. Si ocurre, se debe generalmente a una diabetes tipo 2 en personas mayores, con sobrepeso, que presentan otras enfermedades, toman medicación para distintas patologías, llevan una vida sedentaria y que desgraciadamente no siguen un plan adecuado de alimentación ni un tratamiento adecuado con insulina.
  • Nos quedaremos ciegos, más pronto que tarde. Si cuidas tu salud a diario y te realizas un fondo de ojo anual (como es mi caso), puedes prevenir la retinopatía diabética (que provoca ceguera) y ver mejor que muchas personas.
  • ¿Qué diabetes padeces, de la buena o de la mala? Cualquier enfermedad ya sea mental o física, daña a una persona. Da igual que tengas diabetes tipo 1, diabetes tipo 2, diabetes gestacional o una gripe. Si estás enfermo, debes poner los medios necesarios para recuperarte y si no es posible, al menos, mejorar tu calidad de vida. 
  • Las personas con diabetes, no pueden hacer deporte de alto rendimiento. Si quieres puedes. Eso sí, debes aprender a controlar bien la diabetes (insulina, controles glucémicos, nutrición) y rodearte de un buen equipo sanitario.
  1. Y por último ¿qué te gustaría transmitir a las personas que te están leyendo y que están pasando por lo mismo que tú?

No estás solo. Otros pasan por lo mismo que tú o incluso y por desgracia, están peor que tú. No te rindas, no permitas que una enfermedad, se lleve tus sueños. Puede que te cueste alcanzarlos, puede que no los veas cumplidos, pero si no lo intentas, si no disfrutas del proceso, nunca lo sabrás ¡ÁNIMO!

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s